sábado, 24 de octubre de 2015

San Rafael Arcángel, Custodio de Córdoba


Por fin es 24 de octubre y ha llegado el día de san Rafael Arcángel, Custodio de Córdoba.
Y digo bien, Custodio, no patrón, como muchos cordobeses aún piensan. Nuestros patronos son san Acisclo y santa Victoria. Aunque realmente su día es el 29 de septiembre (festividad de los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael), aquí se celebra el 24 de octubre, su antiguo día, por la gran devoción y cariño que se le tiene.


La leyenda cuenta que tras aparecerse varias veces al padre Andrés de las Roelas, en la madrugada del 7 de mayo de 1578, le dijo al sacerdote: “Yo te juro, por Jesucristo Crucificado, que soy Rafael, ángel a quien Dios tiene puesto por guarda de esta ciudad”. Al poco tiempo dejaron de morir personas en Córdoba a causa de la epidemia. Otro milagro que se atribuye a san Rafael es la intervención en el hallazgo de las reliquias de los Santos Mártires cordobeses, cuya urna está en la Basílica Menor de San Pedro, en unas obras de restauración en noviembre de 1575.


Son muchos los triunfos de san Rafael que tenemos en Córdoba, siendo de los más conocidos el de la Puerta del Puente, el del Potro, el de la Compañía, y la estatua del Puente Romano.


Mucha gente se irá hoy de perol al campo, puesto que es ya prácticamente una tradición, al igual que lo es ir a visitar al arcángel a su templo, la basílica del Juramento de san Rafael, que abre de madrugada para empezar a recibir a los fieles que se acercan hasta allí.


A veces, es san Rafael quien sale al encuentro de los cordobeses, como en 1945 con motivo de las Santas Misiones, o en 2012 por el Año de la Fe. Este año se propuso una nueva salida con motivo del CCC aniversario de la reorganización de su hermandad, pero finalmente no se llevará a cabo.


Y es que, realmente, san Rafael está en cualquier lugar de Córdoba: en su templo, en los puentes, en los cuadros, en los triunfos, en las estatuas, en el nombre de muchos cordobeses, en las estampitas que todos tenemos, en la historia de la ciudad y en cada uno de nosotros. A fin de cuentas venimos y vamos pero san Rafael quedará por siempre anclado al nombre y al corazón de Córdoba como signo imborrable del paso de los siglos.


¡Así que feliz día de san Rafael a todos y felicidades a los Rafaeles y a las Rafaelas! ¡Viva san Rafael Arcángel, Custodio de Córdoba!


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